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Principio Femenino/ Masculino

Por Luz Wilson - 19 de Febrero, 2008, 11:35, Categoría: General



Por el Maestro Aivanhov





Pensamiento seleccionado: viernes 12 de Octubre de 2001


"El verdadero matrimonio, el matrimonio cósmico, tal como lo han comprendido siempre los más grandes Iniciados, es la unión de los dos principios masculino y femenino: el espíritu y la materia. El espíritu se encuentra con la materia para trabajar con ella, y su unión da nacimiento a una vida perfecta. Por ser la materia opaca, inerte, sin forma, el espíritu se dirige hacia ella para volverla viva, luminosa, expresiva. El espíritu es tan sutil, tan inasequible, que tiene necesidad de encontrar una materia para concretizarse, para manifestarse. Cuando el espíritu se esfuerza en penetrar la materia, y la materia acepta recibirlo, abrirse a él, ambos se fusionan, forman una unidad, y eso es el verdadero matrimonio."
Omraam Mikhael Aivanhov



2)  
Pensamiento seleccionado: jueves 25 de abril de 2002

"En el símbolo extremadamente rico que es la cruz, se pueden ver los dos principios, masculino (la línea vertical) y femenino (la línea horizontal), que se unen para trabajar juntos en el universo. El trabajo se realiza a partir de un centro: el punto de intersección de los dos brazos de la cruz. Este centro reúne las fuerzas, las mantiene unidas; sin él, todo se diseminaría en el momento en que la cruz empieza a girar. Porque la cruz gira, y girando sus brazos trazan un círculo.
La cruz en movimiento ha sido denominada en sánscrito "svástica": se trata de una cruz de brazos acodados. La cruz cuyos brazos están acodados hacia la derecha, significa que han sido apretados para impedir que las energías se manifiesten: se las mantiene para dominarlas; es el símbolo de la espiritualidad que frena el curso de las fuerzas instintivas. Si la cruz gira en el otro sentido, significa que se sueltan los frenos para desencadenar las fuerzas brutas, y que así se cierra el paso a las fuerzas sublimes del espíritu."

Omraam Mikhael Aivanhov


3)     
Pensamiento seleccionado: jueves 10 de mayo de 2007

"Los hombres y las mujeres nunca dejarán de atraerse y de amarse, pero tampoco dejarán de desengañarse y de sufrir, mientras no aprendan cómo mirarse y lo que deben buscar los unos en los otros.
La Ciencia iniciática nos enseña a descubrir en cada ser el principio que lo anima. Así, en la mujer que ama, el hombre debe intentar descubrir el Principio femenino eterno, la Madre divina. Y como la Madre divina es tan rica de colores, de perfumes, de formas y de movimientos, en su corazón y en su alma jamás se agotarán estas riquezas. Y viceversa, la mujer también debe aprender a ver en el hombre a quien ama, al Principio masculino eterno, el Padre celestial; así comulgará con su sabiduría, su poder y su grandeza. Por consiguiente, si queréis conservar vuestro amor, no os detengáis en la mujer o en el hombre que amáis, más allá de este ser buscad siempre lo divino."
Omraam Mikhael Aivanhov


4)     
Pensamiento seleccionado: viernes 12 de Octubre de 2001

"El verdadero matrimonio, el matrimonio cósmico, tal como lo han comprendido siempre los más grandes Iniciados, es la unión de los dos principios masculino y femenino: el espíritu y la materia. El espíritu se encuentra con la materia para trabajar con ella, y su unión da nacimiento a una vida perfecta. Por ser la materia opaca, inerte, sin forma, el espíritu se dirige hacia ella para volverla viva, luminosa, expresiva. El espíritu es tan sutil, tan inasequible, que tiene necesidad de encontrar una materia para concretizarse, para manifestarse. Cuando el espíritu se esfuerza en penetrar la materia, y la materia acepta recibirlo, abrirse a él, ambos se fusionan, forman una unidad, y eso es el verdadero matrimonio."
Omraam Mikhael Aivanhov


5)    
Pensamiento seleccionado: martes 18 de marzo de 2003

"Para comprender lo que es realmente la materia, es necesario examinar el papel respectivo de los dos principios masculino y femenino. Porque en realidad, la materia (principio femenino) no es más que el receptáculo del espíritu (principio masculino). Si el espíritu no hubiera acumulado sus riquezas en la materia como en un depósito, no tendría absolutamente ningún poder: por mucho que los físicos se empeñaran en trabajar en la desintegración del átomo, no producirían ninguna reacción nuclear. Por sí misma la materia es inerte, y no podría expresarse si no tuviera otro principio, activo y dinámico, el espíritu, que se manifiesta a través de ella. Se la podría comparar con un frasco que contiene y retiene una quintaesencia: el espíritu. Como el espíritu es muy volátil, hay que fijarlo, aprisionarlo; y la materia en realidad no es nada más que la prisión que retiene el espíritu. No puede pues nunca ser considerada independientemente del espíritu."
Omraam Mikhael Aivanhov



6)     
Pensamiento seleccionado: miércoles 25 de diciembre de 2002

"La creación es la obra de los dos principios, masculino y femenino. Desde el momento en que estos dos polos se encuentran en presencia el uno del otro, se ponen a trabajar. Y porque esta ley se aplica en todas las regiones del universo, también es ella la que rige el comportamiento de los humanos. En el momento en que un hombre y una mujer se encuentran, el principio masculino se vuelve activo, dinámico, mientras que el principio femenino se vuelve receptivo.
Los Iniciados que van siempre mucho más lejos en la comprensión de todos los fenómenos naturales, han aprendido a utilizar esta ley en la vida espiritual a fin de despertar ciertas cualidades en ellos. Y en la vida espiritual no se trata naturalmente de hombres ni de mujeres, sino de principios divinos. De ese modo, para desarrollar en él las cualidades femeninas de receptividad, de humildad, de dulzura, de bondad, de obediencia, el Iniciado se pone en presencia del principio masculino, el Padre celestial. Y para desarrollar las cualidades masculinas, la fuerza, la voluntad, la audacia, entra en contacto con el principio femenino, la Madre divina. El Iniciado, precisamente, porque trabaja alternativamente con las potencias masculinas y femeninas, es capaz de traer un día al mundo a un hijo divino: el Cristo."

Omraam Mikhael Aivanhov


7)    
Pensamiento seleccionado: martes 9 de marzo de 2004

"Si os digo que debéis aprender a andar con vuestras dos piernas, me responderéis que lo habéis hecho siempre así. No, no os veo andar, sino saltar sin cesar sobre una pierna o sobre la otra: los sentimentales sobre la pierna izquierda – no reflexionan – y los intelectuales sobre la pierna derecha – su corazón está cerrado, atrancado. Por lo tanto ¡todos andan con una sola pierna¡
Vosotros creéis saber las cosas, pero verdaderamente no lo sabéis. Si supierais que tenéis dos piernas para avanzar, utilizaríais la una y la otra. En cambio, permanecéis continuamente apoyados sobre una sola, e incluso salís a pasear de este modo, dando saltitos. Por consiguiente, es preciso plantearse la pregunta: «¿Por qué la naturaleza nos ha enseñado a caminar avanzando bien el pie izquierdo, bien el pie derecho?» La respuesta es sencilla: porque debemos actuar unas veces con el corazón, y otras veces con el intelecto. En nuestra conducta debemos saber alternar los dos principios, el masculino y el femenino, y sentir en qué momento cambiar la polarización. Cuando aprendáis a caminar con vuestras dos piernas, se os allanarán muchos obstáculos."

Omraam Mikhael Aivanhov




8)   
Pensamiento seleccionado: sábado 14 de Octubre de 2000

"Sólo podremos interpretar correctamente el mito del pecado original si comprendemos, en primer lugar, que Adán y Eva no representan a un hombre y a una mujer, sino a los dos principios masculino y femenino: el espíritu y la materia.
Se dice que Dios creó a Adán, el principio masculino, a su imagen: Dios representaba, pues, para Adán, un ideal que debía esforzarse por alcanzar. Después, tomó Dios una costilla de Adán para crear a Eva, el principio femenino. Lo que significa que Adán era un intermediario entre Eva y Dios, le transmitía una luz, unas energías que ella no podía captar directamente. Pero Eva hizo tantos esfuerzos para atraer a Adán que olvidó al otro centro, a Dios; y así, alejados de Dios, ambos cayeron.
Y he ahí la interpretación: todas las desgracias de los humanos provienen de su rechazo a la jerarquía en el universo: Dios, el espíritu, la materia. Cuando el espíritu se aleja de Dios para volverse hacia la materia, el orden de sucesión de los principios no es respetado, y se produce la caída. El relato del pecado original no es, pues, la historia de una mujer llamada Eva, que habría seducido con sus artimañas a un pobre diablo llamado Adán (¡y tanto peor para aquéllos a quienes esta historia les facilita las cosas porque les permite defender que la mujer es la causa de todos los males!): presenta de una manera simbólica los trastornos que provoca en cada ser humano una inversión en el orden de los dos principios."

Omraam Mikhael Aivanhov


9)    Pensamiento seleccionado: martes 12 de marzo de 2002

"Los médicos y los farmacéuticos han adoptado el caduceo de Hermes como símbolo de su profesión. ¿Por qué? Porque en su verdadera dimensión esotérica, el caduceo es una representación sintética del ser humano. El bastón representa la columna vertebral, y las dos serpientes entrelazadas representan las dos corrientes que descienden de los dos hemisferios derecho e izquierdo del cerebro.
En realidad, no se trata de dos serpientes enrolladas alrededor de la varita mágica, sino de una sola que se polariza. El bastón representa siempre el principio masculino, y la serpiente o la espiral el principio femenino que rodea al principio masculino a fin de exaltar los poderes contenidos en él. El bastón es una expresión del plano mental, mientras que la serpiente polarizada en positivo y en negativo, es una expresión del plano astral que está atravesado por dos corrientes: una ascendente, y la otra descendente. El caduceo de Hermes es pues un símbolo de los dos principios: masculino (la vara), y femenino (la serpiente polarizada en positivo y negativo porque el principio femenino siempre es expresado por el 2). Representa al ser humano con todas las facultades que debe desarrollar a fin de manifestar el poder divino."
Omraam Mikhael Aivanhov



10)   
Pensamiento seleccionado: martes 19 de junio de 2001

"En general, los hombres tienen más bien tendencia a seguir la línea recta y las mujeres la línea curva. La mujer sabe que nunca ganará por la fuerza: puesta, desde hace mucho tiempo, en una situación de dependencia con respecto al hombre, ha aprendido a desarrollar la perspicacia, la flexibilidad, la diplomacia, y es capaz de superar las situaciones más embarazosas. Mientras que el hombre, que tiene tendencia a ir directo, se encuentra fatalmente con obstáculos. Es verdad que, al final, a causa de todas estas luchas, puede convertirse en un ser excepcional a quien se confían grandes responsabilidades porque no se deja turbar por las críticas, las oposiciones, ni los ataques que encuentra en su camino. Para llegar a ser un ser excepcional, hay que saber caminar siguiendo la línea recta. Pero eso no quiere decir que la línea recta sea siempre preferible a la línea curva: todo depende de las situaciones y de las circunstancias. El trayecto de la luz es, a la vez, la línea recta y el sinusoide; nos enseña que hay que saber avanzar según estos dos principios masculino y femenino: siendo a la vez inflexibles y dúctiles."
Omraam Mikhael Aivanhov



11)  
Pensamiento seleccionado: miércoles 24 de enero de 2007

"Conocéis la presentación tradicional del rey: un personaje sentado en un trono, que sostiene en su mano derecha un bastón o un cetro, y en su mano izquierda una esfera. El cetro y la bola representan los dos principios, masculino y femenino. El principio masculino siempre está representado por una línea recta, un cetro, un caduceo, un pilar, un árbol, una montaña o una cima; y el principio femenino está representado por una esfera, o un objeto hueco y redondeado, un jarrón, una copa o incluso una gruta, un abismo.
¿Cuántos monarcas fueron conscientes del alcance cósmico de estos objetos que sostenían en sus manos? Sin duda muy pocos. Por esto se puede decir que el verdadero rey es el rey espiritual, el Iniciado que ha profundizado en la ciencia de lo masculino y de lo femenino y que sabe unirlos en su interior para crear."

Omraam Mikhael Aivanhov



12) 
Pensamiento seleccionado: jueves 21 de septiembre de 2000

"Por todas partes en el universo, el principio masculino precede al principio femenino. Por eso, en el ser humano, la región del intelecto, o plano mental*, que es masculina, está situada por encima de la región del corazón, o plano astral, que es femenina. Y para que las corrientes que alimentan el universo puedan circular armoniosamente en nosotros, es preciso que el plano mental, nuestro intelecto, esté orientado hacia el mundo divino, el espíritu, y el plano astral, nuestro corazón, hacia el plano mental. Cuando el mental se aparta del espíritu para satisfacer los deseos del plano astral, no respeta el orden establecido por la Inteligencia cósmica y la circulación no se efectúa correctamente. El orden, el equilibrio y la armonía sólo podrán instalarse verdaderamente en nosotros si, en todas las cosas, la inteligencia, el pensamiento, precede al sentimiento."
Omraam Mikhael Aivanhov



13) 
Pensamiento seleccionado: sábado 17 de noviembre de 2001

"Los dos principios masculino y femenino, que son los dos principios del espíritu y de la materia, tienen su origen arriba, en las regiones celestiales. Pero estos dos principios, se manifiestan y actúan en todos los planos hasta alcanzar el plano físico, porque su polaridad se manifiesta en todos los dominios. Vosotros mismos, cuando trabajáis, sois el espíritu que actúa sobre la materia. Y esto es así, no sólo cuando fabricáis un objeto, o incluso simplemente cuando preparáis una comida, sino que la actividad espiritual también es un trabajo del espíritu sobre la materia. En cuanto tomáis conciencia de la necesidad de mejorar ciertas cosas en vosotros mismos, y decidís hacer este trabajo, os polarizáis: por un lado estáis vosotros, y por otro la materia sobre la que queréis trabajar. El trabajo espiritual exige, en primer lugar, saber distinguir entre el yo y el no yo. Debemos pues alejarnos de esto que ordinariamente llamamos nuestro yo, y que en realidad no somos nosotros, para acercarnos a lo que realmente somos: a nuestro Yo divino. Y entonces es cuando empieza el verdadero trabajo del espíritu sobre la materia, de nuestro espíritu sobre nuestra materia."
Omraam Mikhael Aivanhov
















 

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